viernes, 29 de enero de 2016

The quick brown Fox... and his little friend, the Crow.

No podría decir en qué blog vi primero la información sobre el SAL misterio que Maja estaba organizando, tal es la cantidad de bordadoras que se han puesto a la tarea con él. Y no es casualidad, porque los diseños de The snowflower diaries son siempre tan dulces y tiernos que dan ganas de bordarlos todos.
El mes de Enero resultó ser una estampa muy otoñal, con un zorro y un cuervo como protagonistas principales, me encantó desde que lo vi pero no me apetecía bordarlo entero así que me quedé sólo con los animalitos y prescindí del borde, el suelo, las letras... Minimalista a tope.
Para el bordado elegí unos tonos más oscuros que los elegidos por Maja para que se ajustaran a mis gustos personales, y que combinaran mejor con las telas de mi "alijo" personal, sólo mantuve el DMC 3371 para el cuervo y los detalles oscuros del zorrillo en las patas y la cabeza.
Lino Zweigart Edinburgh 36 ct Antique White
Hilos DMC/Rosace
En ésta foto podéis apreciar mejor el detalle del ojo del zorro, con una puntada extra para darle más expresividad, y la trufa redondeada para lograr más naturalidad. Para enmarcar el bordado utilicé dos telas con reminiscencias de halloween, que casan a la perfección con los colores predominantes del bordado.
Pensaba darle un par de vueltas más al bloque y enmarcarlo sin más, pero lo he guardado en espera del resto de los diseños de Maja (hay uno por cada mes del año) por si me apetece acompañar éste de algún compañero más.

¡Besos y Felices Puntadas!

miércoles, 20 de enero de 2016

Balance del 2015

Si echáis un vistazo a la barra de la derecha podréis comprobar las poquísimas entradas que realicé el año pasado en el blog, no fue mi mejor año por muchos motivos y eso se resintió en mis ganas de laborear. Aún así, la caída es espectacular respecto al 2012 (el año en el que más veces publiqué), de 60 entradas a 15, que se dice rápido.
Estos días que deambulo más por pinterest he verificado lo que me comentaba Tamara a primeros del mes pasado, que la "fiebre" por los blogs se desvanece y los internautas prefieren plataformas más visuales, como instagram, facebook o el mismo pinterest. Blogs maravillosos, llenos de creatividad, buenas ideas, visualmente deliciosos, desaparecen o se vuelven privados o, simple y llanamente, dejan de actualizarse y quedan sólo como vestigio de una etapa cumplida.
Y en cierta forma es algo lógico porque todos tenemos nuestros quehaceres, trabajo, estudios, obligaciones familiares, otros tipos de ocio... así que a no ser que el tema del blog te "tire" mucho o se haya convertido en una actividad remunerada, poco a poco, otras tareas más novedosas o gratificantes lo van relegando a un segundo plano (o tercero, o ultimísimo)
Todo esto que ya veis que no es un pensamiento muy original y que seguro también ha pasado por vuestras cabezas, lo tenía en mente durante el verano pasado, cuando dejé de actualizar el blog porque, de una forma u otra, había perdido la inspiración, el interés, las ganas o como queráis llamarlo. 
A todo esto es debido la paupérrima colección de trabajos acabados en el 2015 que os traigo hoy (seguro que agradecéis una foto después de tanta cháchara xD) Colores parecidos, mucho patch, un par de tutoriales... y ausencia casi total de bordados. Y esto es curioso porque fue precisamente por el px por el que comencé este blog y, aunque me siguen llamando la atención muchísimos de los bordados con los que me tropiezo por la red y no he dejado de bordar en ningún momento (tengo unos cuantos Ufos por enseñaros) éstos han dejado de suponer un "reto", es siempre igual, crucecita para adelante, crucecita para detrás. 
Cuando comencé a bordar en lino sí que supuso un cambio de nivel, tanto a nivel estético como de aprendizaje, pero una vez que me he hecho a ello, es casi como bordar en aida... y no pienso ponerme a hacer cruces en un lino de 50 ct, que quiero conservar la vista en óptimas condiciones el mayor tiempo posible :D 
El patchwork en ese sentido sí que me ofrece un desafío mayor, me gusta experimentar con las combinaciones de colores, con los diferentes bloques, con el acolchado, con otras formas de bordado para adornar... y eso que aún no metí la cuchara en el fantástico mundo del apliqué.
También me resulta mucho más versátil que el bordado, porque es cierto que puedes hacer un mantel monérrimo de px, pero ¿y la pena que daría usarlo? Que ya sabéis que yo no soy de las de guardar las cosas chulas en cajas, yo lo uso todo y después, ya se sabe, la mancha de café siempre cae en lo más delicado.
Y otra cosa que tengo también MUY abandonada es el ganchillo... es verdad que al poco de aprender tuve una época muy laboriosa con las lanas pero de un tiempo a esta parte ha desaparecido por completo de mi laboreo ¡con lo a gusto que se está en el sofá con el gancho en la mano! Quizá para animarme a que lo retomara, Tamara me obsequió con este mega-regalazo por mi cumpleaños, en la ocasión que anteriormente os contaba.
Gracias a ella mi colección de libros de ganchillo va en aumento (el pasado año por mi cumpleaños también se decidió por un libro de flores a ganchillo, entre otras cosas) y  lo cierto es que está consiguiendo tentarme con tanta inspiración. 
También yo le hice algunos regalos, pero desgraciadamente sólo tengo imagen del alfiletero que adjunté con las telas y otras chucherías.
Cuadrado y con altura, mezclando telas de Veronique Requena y el perro de Lynette Anderson que ya había utilizado de forma similar en el acerico Lucero del Alba del que hice un tutorial. El bloque de patchwork es exactamente el mismo que utilicé para hacer el alfiletero de Caperucita Roja aunque bastante reducido de tamaño...para que veáis lo diferente que queda un mismo diseño con telas de otro estilo.
La próxima entrada será de px y con menos verborrea :D

¡Besos y Felices Puntadas! 

lunes, 11 de enero de 2016

Evergreen, últimos coletazos navideños.

Queridos lectores y gente que pasaba por aquí: 
quiero proclamar este año que acaba de empezar como el primero en el que voy MUY adelantada con un proyecto navideño...


¿Cómo que estoy haciendo trampas?
¿Sugerís que no puedo catalogar como "proyecto adelantado" uno que tuve que dejar a medias por que no me daba tiempo a terminarlo?
¿Es eso, verdad?
Bueno, vale, me habéis pillado.
Jo.

Tampoco tenía yo muchas esperanzas en poder terminarlo a tiempo, ya que lo empecé en el puente de la Constitución y, aunque me di prisa por hacer todas las crucecitas que pude entre celebraciones y comilonas y viajes, no fui lo suficientemente rápida.
De hecho, lo tengo tal cual, terminado y planchado desde finales de diciembre, pero en aquellas fechas ya no me hacía tanta ilusión como al principio adornar la casa, y con la pereza que me da siempre dar un acabado a los bordados, fue a la caja de los "pa'más adelante" de cabeza.

Evergreen, The Prairie Schooler
Hilos sugeridos DMC/Rosace
Lino Zweigart Belfast Cream 32 ct.
El caso es que el diseño me encantó desde que lo vi, y eso que al principio ponerle a un pobre zorro un rojo como el DMC 816 me echaba un poco para atrás, pero sobre la tela queda estupendo, ¿no os parece? Un poco más atrevido que sus congéneres, pero muy lucido. 
El patrón tiene varios diseños más, un oso polar ladronzuelo, papá noel guasón tirándonos una bola de nieve, un búho con cara de asombro, un ciervo de culo... pero yo elegí los que me gustaron más y me parecieron más vistosos de color, ya que mi intención era (y sigue siendo) acabarlos como adornos individuales.
Y aquí ando dándole vueltas al bordado, no sé si guardarlo tal cual y volver a sacarlo el año que viene, en una fecha prudencial, para darles un acabado digno... o terminarlo ya de una vez por todas y guardarlo con los demás "trastos" navideños.
Mientras me aclaro y no, he empezado otro zorrito y sigo liada entre telas, así que pronto os enseñaré alguna cosa más.

¡Besos y Felices Puntadas!

lunes, 4 de enero de 2016

Tutorial Mantelitos Calabaciles (Pumpkin Mug Rugs Tutorial) Parte II

Espero que hayáis disfrutado de un merecido descanso durante estas fiestas, porque hoy vengo con la segunda parte del tutorial de nuestros mantelitos calabaciles en dónde veremos cómo acolcharlo y darle el toque final con el bies ¡A ello!

Material útil para el acolchado:
-Agujas de quilting.
-Hilo de acolchado.
-Rotulador específico para marcar.
-Dedal.

Lo primero que haremos será decidir por dónde queremos acolchar nuestros manteles, en este caso y como las tiras del log cabin miden 2 cm de alto, marcaremos justo a la mitad y lo haremos (esto es importante) con un rotulador específico para acolchado, de los que se van solos a los pocos minutos o con agua ¿Y por qué recalco que es importante? porque a pesar de tener varios de éstos entre mis herramientas de costura, utilicé un frixion y ha dejado una marca blanca sobre la tela; así que con que una sola cometa el error nos basta y nos sobra :) En la parte del tallo hice dos marcas paralelas para el acolchado y marqué también los nervios de la hoja. 
Una vez realizadas nuestras marcas, formamos un sandwich con nuestro bloque, la boata y la trasera que hayamos elegido, y lo sujetamos bien todo con alfileres o imperdibles (existen imperdibles específicos para esta función, pero en un trabajo pequeño como éste nos sirve cualquiera que tengamos por casa)
Cuando tengamos todo preparado empezaremos a acolcharlo, siempre desde el centro hacia afuera, con puntadas pequeñas y lo más parejas posibles. El hilo también es importante en este punto, lo ideal es elegir un hilo especial para acolchar, muy resistente y un tanto encerado con el que nos resultará muy fácil coser sin que se nos enrede.
Aquí veis más o menos la longitud de las puntadas, lo normal es hacer 3 ó 4 de cada vez, pero las primeras veces es normal empezar con menos hasta que os sintáis cómodas y podáis aumentar de número.
En la parte trasera de la labor se aprecia el camino que hemos ido haciendo con nuestro acolchado y es importante que no quede ningún cabo visible así que tenemos que esconder bien los nudos de empiece y acabado.
Mantelitos acolchados y "cuadrados" con la regla para que nos queden todos los bordes rectos y bonitos, ya sólo nos queda colocar el bies para empezar a utilizarlos. En esta ocasión, he hecho un bies con la misma tela de la trasera para que quedara todo el conjunto armonizado pero si os queréis quitar trabajo de encima podéis comprarlo en la mercería en un color que combine con vuestras telas.

Lo ideal es empezar a colocar el bies desde el frontal de la labor por la parte de abajo o un lateral, para que la costura se note lo menos posible, sujetamos con alfileres y empezaremos a coser a un par de centímetros del empiece del bies, dejando un margen de medio centímetro o un cuarto de pulgada (si es un bies comercial es muy sencillo porque ya viene marcado por dónde tenemos que coser)
 Cosemos con puntadas pequeñas, con una puntada atrás cada tres o cuatro pespuntes para asegurarlo bien, hasta llegar a la esquina, en la que damos una puntada en diagonal hacia la esquina.
Sacamos la aguja, doblamos el bies como en la imagen siguiente y aseguramos con un alfiler.
 Volvemos a doblar el bies sobre sí mismo, siguiendo la forma del bloque, y aseguramos de nuevo el pliegue con un alfiler (nos vale el mismo anterior) 
Aseguramos el resto del bies al lateral izquierdo con un alfiler y seguimos cosiendo por la marca hasta completar todo el perímetro de nuestro mantel.
Cuando hayamos dado la vuelta completa nos encontraremos con el empiece del bies, lo cosemos al cabo final dejando un par de centímetros de margen y así habremos acabado con la parte delantera.
Para seguir con la trasera, doblamos hacia afuera nuestro bies y lo afianzamos con alfileres. En este caso y como no utilicé un bies prefabricado lo tuve que planchar para que mantuviese la forma, en el caso de comprar el bies es mucho más fácil porque viene todo marcado :)
Como veis, no me entretuve en planchar el dobladillo del bies (en los prefabricados sí que viene) así que doblé un poco hacia dentro y lo cosí a puntada escondida. Si elegís la opción de haceros vuestro bies y lo coséis a mano os recomiendo que marquéis el dobladillo, si lo coséis a máquina no es necesario.
Como veis, esto no tiene más misterio que seguir cosiendo con paciencia hasta que lleguemos a la esquina.
Y en la esquina, vamos a coser hasta el final y doblamos el siguiente lateral del bies sobre lo que ya tenemos cosido hasta formar un inglete como aparece en la imagen.
Cosemos a puntada escondida también el inglete y seguimos poco a poco con todo el perímetro de nuestro mantel.

Si queremos colocar algún adorno, una cinta decorativa o algo por el estilo, la sujetaremos con un par de puntadas o un alfiler a nuestro mantel y coseremos el bies igual, sólo que cogiendo también nuestra cinta.

¿Qué os ha parecido? 
Sencillo y vistoso, ¿a que sí?

Si tenéis alguna duda dejádmela en los comentarios o en mi correo electrónico puntadasyapuntes@gmail.com y os contestaré a la mayor brevedad posible.

¡Besos y Felices Puntadas!

lunes, 21 de diciembre de 2015

Tutorial Mantelitos Calabaciles (Pumpkin Mug Rugs Tutorial) Parte I

Con un poco más de retraso de lo previsto aquí os traigo, por fin, el tutorial que os prometí de los Mantelitos Calabaciles o Pumpkin Mug Rugs o, mejor dicho, la primera parte del tutorial: tengo tantas imágenes para ilustrarlo que he decidido dividirlo en dos, en la primera parte os mostraré cómo hacer el top y en la segunda parte, cómo hacer el acolchado y colocar el bies.
Como ya sabéis mis tutoriales son muy sencillos, para novatas como yo; de ninguna manera pretendo ser (ni que me toméis por) una experta, sólo intento hacer guías "paso a paso" como las que me gusta encontrarme a mí bicheando por la red y de las que tanto aprendo. Así que si veis algún fallo o algún punto equivocado o poco claro no dudéis en hacérmelo saber para corregirlo al momento :)
Así que aquí vamos... Lo primero que debéis hacer es haceros con unas cuantas telas en tonos más o menos naranjas, según vuestro gusto: depende de las telas que elijáis obtendréis una calabaza más moderna o una más rústica. Os dejo como ejemplo el mantel original de la revista Quilter's World para que veáis la diferencia del acabado con mi proyecto (Maldad del día: con lo que me quejo yo de que los bordes de mis trabajos suelen quedar "bailongos" fijaos en los bordes del mantelito de marras :P )
Como hemos dicho, unas cuantas telas naranjas, cuántas más mejor para darle vistosidad a la calabaza, aunque no pasa nada si tenéis que repetir alguna; una tela en tono claro para el "fondo", una marrón para el tallo y otra verde para la hoja, y otra más para la trasera que puede estar combinada o no con las otras. Y los útiles de costumbre: aguja, tijera, hilo para coser y para acolchar, guata para el relleno, alfileres...

¡¡Empezamos!!

Lo primero es que veáis el esquema que vamos a seguir en nuestro log cabin calabacero, en el centro hay dos telas del mismo tamaño "A" pero de diferente estampado, y vamos montando nuestro bloque alrededor de éstas en el sentido de las agujas del reloj.
 Éstas son las medidas del bloque calabacero sin los márgenes de costura, podéis añadirle medio centímetro o un cuarto de pulgada, o lo que prefiráis. Con éstas medidas el bloque final tendrá unas dimensiones de 15 x 15 cm (con costuras) y el mantelito acabado medirá 19 x 15 cm.
Una parte importante antes de comenzar es visualizar cómo van a conjuntar nuestras telas en el acabado final, si se repite alguna muy cerca o no nos acaba de convencer el resultado siempre estamos a tiempo de rectificar antes de meter la aguja.
 Empezamos por las telas centrales A, las ponemos derecho contra derecho y las cosemos por uno de sus laterales.
A éstas les vamos a añadir las telas B en el sentido de las agujas del reloj como veis en la imágen, y poco a poco vamos aumentado de tamaño nuestro cuadrado. Es conveniente ir planchando las costuras a medida que vamos cosiendo nuestras piezas del log cabin.
Ya veis que no tiene más dificultad que ir añadiendo las telas en orden de modo que poco a poco vayamos formando nuestra calabaza, así que os dejo con las imágenes que creo se explican por sí mismas.



 Cuando hayamos utilizado todas nuestras telas naranjas habremos acabado el bloque del log cabin y podremos continuar con el segundo bloque, el que forma el tallo y la hoja de nuestra calabaza.
De nuevo las medidas que os doy son sin márgenes de costura y quedará un bloque con un tamaño de 5 x 15 cm (con costuras)
Tened en cuenta que los 4 cm marcados en las medidas es el alto de nuestro bloque y que el órden de las telas es el que os muestro en la imagen, es decir, a la izquierda va la tela clara, luego la marrón y por último la verde con los cuadrados pequeños más claros.

Para la hoja vamos a superponer los cuadrados claritos pequeños, derecho contra derecho, encima de nuestra tela verde, marcamos una diagonal que cruce el cuadrado y cosemos por ahí, lo mismo con el otro como se ve en la imagen en los pasos 1 y 2.
 Recortamos la tela sobrante (paso 3) y planchamos (paso 4) ¡hemos acabado nuestra hoja!
El último paso de nuestro bloque es muy sencillo, vamos a coser la tela clara que nos queda a la marrón por la parte de ambas que mide 4 cm (el "alto") y, cuando hayamos acabado, cosemos la tela marrón por el lado de 4 cm restante a nuestra hoja.
Una vez rematado y planchado, lo presentamos encima de nuestro log cabin... ya va pareciendo una calabaza. Sólo nos queda colocar los dos bloques derecho contra derecho y coserlos (aseguraos de que la tela G, la más larga, del log cabin esté en la parte inferior, así sabremos que no lo estamos montando cabeza abajo)

Ahora que ya tenemos montado nuestro top sólo nos queda acolcharlo y rematarlo con el bies, esto lo veremos en la segunda parte del tutorial que subiré en unos pocos días.

¡Besos y Felices Puntadas!

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Calabazas en la mesa

Sí sí, ya sé que la fiebre por las calabazas fue decayendo durante el mes de noviembre y ahora ya estamos metidos de lleno en la temática navideña, pero ¿qué queréis? me encantan las calabazas y el otoño... y como siempre, voy un poco atrasadilla. 
Siempre me pilla el toro con la Navidad, la veo tan lejana que pienso "Voy a ponerme con esto primero que me da tiempo de sobra" y luego se me amontona todo: exámenes, comidas, preparaciones varias y viajes, y lo dejo todo a medias... al menos tendré todo el año próximo para terminar los adornos que empiece.
Pero a lo que íbamos: calabazas. Me encanta esta hortaliza para decorar el otoño (también para comerla, pero este es un tema aparte) y cuando vi de pasada este mantelito enseguida supe que lo haría y me lo apunté mentalmente. Con lo cual luego me pasé casi dos semanas buscando por todos sitios dónde lo había visto, que si pinterest, los mil y un blogs que frecuento sobre patch, revistas...
Hasta que al final lo encontré en la revista Quilter's World de Noviembre del pasado año, a este número se le puede sacar mucho jugo y tengo ya echado el ojo a algún otro proyecto.
En Pinterest encontré varios manteles calabaciles mientras buscaba éste, todos muy monos y muy otoñales, pero ya sabéis que cuando nos encaprichamos de algo en concreto luego es difícil conformarnos con algo parecido.
Y eso que el mantelito en sí no tiene mucha enjundia: un bloque de log cabin combinando telas de diferentes tonos naranjas y otro más pequeño para el rabito y la hoja, estoy segura que cualquiera un poco menos novata que yo lo sacaría sobre el papel muy fácilmente.
Para hacerlo elegí algunas de las telas más otoñales de entre mi provisión y me hice con dos o tres más, creo que éstas últimas son todas de Moda aunque ando en dudas con una de ellas. Para el bies de remate y la trasera, una tela verde oscuro, a juego con la hoja, y con un estampado de relojes.
Seguí fielmente el acolchado que dictaba el original, cosiendo en cuadrados concéntricos alrededor de la pieza central del bloque, y haciendo las pequeños nervios de la hoja.
Estoy realmente encantada con el resultado final y ya que no lo he visto por las redes (seguramente por su sencillez) me he propuesto haceros un pequeño-paso a paso-para novatas-como yo del mantelito en cuestión para que lo disfrutéis vosotras o para que hagáis unos cuantos para regalar en estas fiestas ¡os aseguro que os da tiempo!

¿Os animáis?

¡Besos y Felices Puntadas!

viernes, 20 de noviembre de 2015

Alfiletero patchwork Caperucita Roja.

Me da la impresión que últimamente me repito en mis entradas o quizá sea, simplemente, que sólo me apetecen hacer cositas sencillas y rápidas, de esas que acabas en un fin de semana y no están dando vueltas y vueltas por la casa hasta que se convierten en un Ufo (de ésos ya tengo bastantes)
Así que, una vez más, hoy os traigo un bloque de patchwork convertido en un acerico coqueto y resultón, ideal para vosotras mismas (como siempre digo, una nunca tiene demasiados alfileteros), o para regalar en masa a nuestras amigas costureras ahora que se acercan fechas indicadas.
El tutorial, al que llegué gracias a Pinterest, lo podéis encontrar en el blog 100 billion stars, tiene un montón de dibujos y es muy fácil de entender a pesar de estar en inglés. Si yo he podido coserlo, os aseguro que cualquiera puede :) Lo bueno de los alfileteros de patch es que se adaptan fenomenal al gusto de la destinataria sólo con elegir una combinación de telas adecuada. El que yo hice es un poco más infantil o naïf de lo habitual en mí; me apetecía utilizar esta tela tan bonita en un proyecto en el que resaltara, pero en el blog Threads on mi socks podéis ver el mismo bloque con telas Tilda y el resultado es espectacular, claro, que la perfección del acabado también influye mucho.
Casualmente descubrí, una vez acabado el acerico, que encaja perfectamente en una pequeña caja en la que guardo los hilos desde que el peludo anda por casa y se dedica a jugar con ellos. Me resulta muy práctico colocarlo en la tapa de la caja para dejar alfileres o agujas cuando estoy cosiendo y, al mismo tiempo, tengo acceso libre a las bobinas de hilo.
Y, cuando termino, no tengo más que colocar el alfiletero encima de los hilos y cerrarlo con la tapa, así evito que me desaparezcan los alfileres y aparezcan luego en los sitios más insospechados, como el bebedero del interfecto o rodando por la bañera.
El resultado me ha gustando aunque le encuentro dos fallos: uno, que en vez de quedar completamente liso se nota el vaivén de las puntadas, sobre todo en los bordes (supongo que sea por estar cosido a mano) y dos, no le acabo de coger el truco al relleno en este estilo de alfileteros altos.
Nada que no se pueda perfeccionar con un poco más de práctica y paciencia :)

¡Besos y Felices Puntadas!
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